Desnudo

GREGORIO MORALES

Erotismo literario

PÁGINAS ERÓTICAS

Gregorio Morales Desnudo

 

Antología de la Literatura Erótica:

El juego del viento y la luna

Sinopsis de la obra

Críticas

SINOPSIS DE LA OBRA

Antes de los conciertos, los cantantes romanos eran obligados a llevar cinturones de castidad, pues se creía que la cópula podía dilapidar su potencial. En la España del siglo XVII, el piel era un objeto erótico de tal importancia que un hombre podía enamorarse con su simple visión. Por la misma época, se solía relacionar el tamaño del sexo masculino con la mariz. En los burdeles decimonónicos, la visión de una mujer completamente desnuda era considerada una aberración sexual. Félix Salten, el autor del lacrimógeno Bambi, escribió una de las novelas más rabiosamente eróticas, obscenas y contagiosas, afrodisíacamente hablando, del siglo XX... Todas estas curiosidades y mil más se encuentran en el presente volumen, el cual pasa revista a la historia del erotismo desde la Antigüedad a nuestros días. Una antología como ésta (comentada en cada uno de sus textos y centrada en el erotismo literario, el de más alta densidad) viene a cumplir la ineludible tarea de mostrar hasta qué punto la celebración de la sexualidad es connatural con el hombre de todos los tiempos. Ni siquiera aquellos autores consagrados a través de los siglos como modelícos, han podido eludir su fascinación por la carne y, así, Maquiavelo, Cervantes, Shakespeare, Defoe, Voltaire, Diderot, Moratín, Goethe, Balzac, Espronceda, Wilde, Proust, Mann, Kafka, Lorca, Alberti, Durrell, Cela o Umbral, por hacer una brevísima enumeración, han escrito algunas de las mejores páginas eróticas de la literatura universal. Quien se sumerja en ellas o en cualquier de las que las acompañan –no menos atractivas-, asistirá a una variedad y riqueza de lo erótico sin parangón, ni siquiera con las numerosas películas e imágines sexuales que inundan el mundo contemproráneo.

CRÍTICAS

“Echando mano de las bibliotecas de los amigos, pasando tardes enteras enredado con mil fichas en la Biblioteca Nacional o probando suerte como polizonte por Internet,el escritor andaluz Gregorio Morales ha comprimido 35 siglos de erotismo literario en las mil y pico páginas de su Antología de la literatura erótica, que presentaron en la FNAC los escritores Jesús Ferrero y Lourdes Fernández-Ventura.”

Javier Goñi, El País, 29 de octubre, 1998

“Gregorio Morales ha rescatado en una antología los textos más significativos y curiosos de toda la historia de la literatura erótica.”

ABC, 27 de octubre, 1998

“La lectura tranquila y placentera de la antología de Morales va asentando en tu cabeza la conciencia de que la literatura, en su vertiente má sensualista, es un arma definitiva de pacificación, en busca siempre de un mundo más intenso y más benigno. Y también crea la conciencia de que ese camino, que ha tenido momentos muy gloriosos, está lleno de tinieblas mórbidas, de miedos de delirios, de estremecimientos, de víctimas, de verdugos, de camisas de fuerza y torturas sin número. Nada mejor que acercarse al libro de Morales para darse cuenta de que nada se conquista para siempre, pero, al mismo tiempo, toda conquista en la iluminación y la glorificación de la sensualidad queda para siempre en la memoria de la gente. Hay en la antología de Morales un intento de mostrar una especie de dialéctica ascendente de eros, de carácter positivo, como si pensara que nosotros podemos ir a veces por mal camino, pero eros no, eros sigue su proyecto, bien espléndido y bien definitivo, de hacer de nosotros en primer lugar animales racionales, en segundo lugar animales sensuales que ya saben hasta qué punto la piel es casi tan profunda como el ser.”

Jesús Ferrero, Leer, Nº98, Diciembre 1998-Enero 1999.

“Gregorio Morales, que acaba de ver llegar a las librerías su antología sobre la literatura erótica El juego del viento y la luna, explicará a Luis García Berlanga los criterios que ha seguido para la selección de los textos (...) Tal vez sea ahora, desde la perspectiva que da el equilibrio, el mejor momento para reunir en una antologíaun género en el que Luis García Berlanga, director de la famosa colección La sonrisa vertical, es todo un experto. Nadie mejor que él para departir sobre el asunto con Gregorio Morales.”

Javier Memba, El Mundo, 31 de octubre, 1998

“A esta jugosa aportación se añade un extenso prólogo en el que, bajo la advocación del juego del viento y la luna, en alusión a las complejas y refinadas artes amatorias orientales, el autor llama a cada cosa por su nombre y expone a la vez que contrasta las distintas expresiones del erotismo y la sexualidad a través de los tiempos y las culturas; las literaturas que han engendrado, su evolución como fuerza civilizadora –desde la función procreadora hasta la estrictamente placentera-, sus dimensiones espirituales, sean sacrales o sacrílegas, su carácter subversivo, etc. Aplica a este ámbito alguno de los conceptos básicos (individuación, ánima y ánimus, etc.) que articulan el movimiento del que es mentor, la estética cuántica, prolijamente expuesta en su libro El cadáver de Balzac...”

W. Carlos Lozano, El Fingidor, julio-septiemre, 2000

“La publicación de Antología de la literatura erótica del novelista Gregorio Morales supone un gran acierto en el momento actual y un intento de traer a la normalidad un principio del ser humano, el principio del placer, a través de lo más granado de la literatura erótica de todos los tiempos, desde el Papiro Doulaq (1500 a. C.) hasta los textos recientes de Anchee Min (...) En muchos casos se trata de autores o fragmentos malditos, repudados, porque ya se sabe que el erotismo en la literatura siempre ha sido una molesta piedrecita en el engranaje de las convenciones sociales (...) La obra está también llena de curiosidades, por ejemplo, la costumbre de los primeros sacerdotes de no llevar nada debajo de sus faldones y cómo se le veían sus parte pudendas en los ritos religiosos, o la explicación del concepto testículo y la costumbre de sellar un pacto colocándose las manos en ellos (siglo VIII a. C.), los conceptos de amor pandémico (vulgar) y amor uránico (celeste), el erotismo y la fantasía del Panchatandra (siglos I a. C. a II d. C.), la hermosa descripción de la desfloración en el Centón Nupcial de Ausonio, el amor udrí que renunciaba al contacto físico e influyó en el amor cortés (siglos X-XIII), las canciones del fornicador, pendenciero y grosero Guillermo IX, que decía entre otras “si todo merma con el uso, en cambio el coño crece”, las actas contra sor Benedetta por lesbianismo, la eyaculación fin fin de Wang Shih-Chên, el coño de Irene de Louis Aragon, etc. por citar sólo algunos títulos de una extraordinaria obra, plenamente recomendable.”

Francisco Morales Lomas, La Estafeta Literaria, Nº 11-12, 2000

“La reciente publicación de la Antología de la Literatura Erótica (Espasa, Madrid, 1998), una selección de alcance universal, primera que se hace en España y con tales características, posee la virutd incial de hacernos mirar a nosotros mismos, al plantear una cuestión que afecta tanto a los instintos de cada cual cuanto a la cultura de las diversas épocas, dado que lo que se debate es un concepto íntimo visto desde las vertientes éticas, sociales, religiosas y psicológicas de amplio espectro, referidas a la colectividad.”

Antonio Enrique, Cuadernos del Sur, 24 de junio, 1999

“Gregorio Morales ha editado en Espasa Calpe una admirable Antología de la Literatura Erótica. Mil doscientas y pico deliciosas páginas en las que se recoge una caudalosa tradición de imaginación, escritura y sentimiento que ésta nos ha traído de su suave y dulce mano (...) Así que entren y pasen y vean un libro amable, que se desliza desde el gusto más abrupto hasta la mayor delicadeza...”

Ricardo Bellveser, Las Provincias, 1 de agosto, 1999

“Un repaso a la historia del erotismo, desde la Antigüedad a nuesrtos días, plagado de jugosas anédotas.”

Elle, marzo, 1999

Un buen relato erótico es, normalmente, más efectivo que la Viagra. La frase podría ser cierta/falsa dependiendo de quien la haya pronunciado. Nosotros la damos por buena ya que pertenece a Gregorio Morales, filólogo granaíno,que es una de las personas más versadas de nuestros país en erotismo.”

Cándido, Lib Internacional, Nº 537, junio 1999

“Preciosa y extensa recopilación de los textos eróticos que han alimentado la imaginación más calenturienta del ser humano. Los encontrarás todos, desde los clásicos, los textos hindúes sobre el amor tántrico y piezas de la literatura cortés, hasta los autores más modernos.”

Cosmopolitan, Febrero, 1999

“Gregorio Morales rastrea la literatura erótica universal y nos ofrece una antología afrodisíaca para templar las frías tardes del invierno.”

GQ, diciembre, 1998

“El escritor granadino Gregorio Morales ha escrito un verdadero tratado de la literatura erótica en el que se repasan textos, curiosidades y anécdotas...”

Ideal

“Un homenaje a la sexualidad, comentado magistralmente, que se pasea por las líneas más ardientes de autores de primer orden, como Shakespeare, Defoe, Voltaire, Diderot, Maquiavelo, Alberti, Umbral o Cela. Ni lo dudes. Después de sumergirte en las páginas de este completo volumen podráspresumir de ser un erudito en el tema. La práctica ya es cosa tuya.”

Tendencias, diciembre, 1998

“Desde la cultura egipcia, los adultos han necesitado la literatura erótica tanto como los niños los cuentos de hadas, una necesidad que el escritor Gregorio Morales han tratado de llenar con una antología que recorre desde los textos más significativos alos más curiosos de toda la hitoria (...) El autor considera que la represión crea obscenidad o un erotismo enfermo, mientras que el sano está en todo el universo y forma parte de toda la vida, no sólo del acto sexual: ‘el universo es sexual, un juego de partículas que se atraen y repelen, una enorme sinfonía sexual. El origen del universo y el de la energía sexual son el mismo’, asevera.”

El adelantado de Segovia, 6 de noviembre, 1998

“Experimentado narrador y un asiduo al género, Gregorio Morales ha recopilado más de 200 títulos para la primera Antología de la literatura erótica publicada en lengua española y una de las pocas existentes en el mundo. Una concienzuda labor detres años en los que ha recorrido los infiernos –así se denominan los apartados específicos que recogen esta producción en las grandes bibliotecas-, y en la que se ha nutrido de centenares de lecturas, sacadas de su propio repertorio, de las viejas librerías o proporcionadas por otros aficionados o amigos.”

J. García Velayos, Alerta Santander

 

Gregorio Morales, Antología de la literatura erótica, Espasa.


Félix Salten, Josephine Mutzenbacher.


Apollinaire, Las once mil vergas.


Samaniego, El jardín de Venus.